365 dias con Padre Pio. 18 de Julio

18 de Julio

La duda que me asalta siempre, y que me persigue a todas partes, es la de no saber si lo 110 que hago agrada o no a Dios. Es verdad que sobre este punto usted me ha hablado muchas veces; pero, ¿qué he de hacer si, puesto en esta dura prueba, olvido todo, e incluso, si recuerdo, no recuerdo nada con precisión y todo es confusión? ¡Ay de mí!, por caridad, tenga la bondad una vez más de ponérmelo por escrito. Dios, además, se va agigantando cada vez más en mi mente, y lo veo siempre en el cielo de mi alma, que se va cubriendo de densas nieblas. Lo siento cerca y lo veo también muy lejos. Y al aumentar estos anhelos, Dios se me hace más íntimo y lo experimento; pero estos deseos también me hacen verlo cada vez más lejano. ¡Dios mío! ¡Qué cosa tan extraña!

16 de julio de 1917, al P. Benedetto da San Marco in Lamis, Ep. I, 909

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