Santa Teresa
de Los Andes
"Cristo, ese loco de amor, me ha vuelto loca."
"Pienso en las perfecciones de Dios y me quedo en un recogimiento profundo."
Juanita Fernández Solar (1900 - 1920)
El Sendero de Juanita
Una cronología íntima, equilibrada e inspiradora desde su niñez hasta su florecimiento definitivo en el Carmelo de Los Andes.
El Nacimiento
La Alborada de una Santa
Nació en Santiago de Chile en el seno de una familia acomodada muy cristiana. Sus padres fueron Miguel Fernández y Lucía Solar. Desde sus 6 años, asistía con su madre casi a diario a la santa misa y suspiraba por la Comunión, que recibió por primera vez el 11 de septiembre de 1910, marcando un diálogo amistoso continuo con Jesús.
Educación y Prueba
El Corazón en el Internado
Hizo sus estudios en el colegio del Sagrado Corazón. Profundamente afectiva, se creía incapaz de vivir separada de los suyos. Sin embargo, asumió generosamente la prueba de estudiar en régimen de internado los tres últimos cursos, como entrenamiento para la separación definitiva. Destacó como una joven deportista, aficionadísima a la natación y equitación.
El Carmelo
Consumación de la Entrega
A los 14 años, el Señor le habló revelándole su vocación. Ingresa a las Carmelitas Descalzas de Los Andes, tomando el nombre de Teresa de Jesús. Defiende con ardor su vida contemplativa de oración y silencio, sabiendo que su sacrificio invisible serviría para mejorar y purificar el mundo entero.
El Tránsito
Hacia la Luz Eterna
No alcanzó a vivir un año entero en el convento, falleciendo prematuramente a los 19 años tras contraer tifus. Realizó su profesión religiosa sobre el lecho de muerte. Sus hermanas de comunidad aseguraron que entró ya santa, habiendo completado con madurez admirable lo humano con lo divino en un lapso brevísimo.
Espiritualidad Carmelitana
El Amor Absoluto a Cristo
Para Juanita, la persona de Jesucristo no era un concepto teológico abstracto, sino un amigo infinitamente cercano, íntimo y real. Su amor ardiente la guio a buscar una total configuración con Él, estando dispuesta a cruzar el fuego para permanecer fiel.
"Jesús, mi amor, mi vida... ¿quién podrá separarme de Ti? Nadie, si Tú me sostienes."
La Soledad del Carmelo
La clausura no era para ella un confinamiento, sino el espacio perfecto de libertad donde el alma dialoga sin interferencias mundanas. La oración constante por la Iglesia y el mundo constituía su fecundo "sacrificio inútil" a los ojos del materialismo.
"Sufrir y orar por los que pecan, por la conversión del mundo entero... ¡qué hermosa misión la mía!"
La Belleza de lo Sencillo
Su santidad no residía en actos extraordinarios exteriores, sino en la sublime perfección con que realizaba las acciones ordinarias: el deporte, la obediencia, los deberes del hogar y, por encima de todo, la alegría sincera para hacer amable la virtud.
"Dios en todas las cosas, en la alegría de estar en familia, en el juego... Él lo llena todo."
Procesos de Canonización
Dos curaciones inexplicables para la ciencia médica ratificadas solemnemente en Roma por san Juan Pablo II.
La Milagrosa Salvación del Bombero
El 7 de diciembre de 1983, el bombero voluntario Héctor Uribe Carrasco sufrió una descarga eléctrica letal de 380 voltios. Diagnosticado con edema pulmonar, cerebral y clínicamente fallecido, su madre imploró con fervor en la cripta de Sor Teresa en Los Andes.
El Rescate de Marcela del Agua
La niña de 11 años, Marcela Antúnez Riveros, sufrió asfixia severa por inmersión el 7 de diciembre de 1988 tras permanecer más de 5 minutos bajo el agua. Con nulo pronóstico médico, sus compañeras del Colegio Las Condes invocaron apasionadamente la intercesión de Teresa.
Tribunales y Rigor de la Ciencia
Proceso Ordinario
Constituido en Santiago desde diciembre de 1990 hasta mayo de 1991, liderado por peritos médicos y delegados eclesiásticos de gran rigor científico.
Consulta Médica Romana
El 2 de junio de 1992, la comisión médica de cinco peritos certificó unánimemente que la curación total no tiene explicación científica.
Decreto de Canonización
Promulgado en diciembre de 1992 en consistorio público de Juan Pablo II, coronando los esfuerzos del Padre Marino Purroy.
Oración Oficial
Teresa de Los Andes,
que de la mano de María te convertiste
en una joven enamorada de Jesucristo,
eres modelo de santidad
y camino de perfección para la iglesia.
Tú supiste reír, amar, jugar y servir.
Tú fuiste fuerte para asumir el dolor
y generosa para amar.
Tú supiste contemplar a Dios
en las cosas sencillas de la vida.
Muéstranos el amor del Padre
para vivir la amistad con alegría
y con ternura en la familia.
Ayuda a los débiles y a los tristes
para que el Espíritu
los anime en la esperanza.
Intercede por nosotros y pide para Chile el amor y la paz.
Teresa de Los Andes,
hija predilecta de la Iglesia Chilena,
Religiosa del Carmelo,
amiga de los jóvenes,
servidora de los pobres,
ruega por nosotros cada día.
Amén
Misa Santa Teresita
Solemne fiesta anual el 13 de julio. Utiliza el lector interactivo para una lectura contemplativa.
Antífona de Entrada y Oración Colecta
Reseña
Juanita Fernández Solar vino al mundo en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900. Desde su adolescencia se sintió atraída irresistiblemente por Cristo. El 7 de mayo de 1919 ingresó en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Los Andes con el nombre de Teresa de Jesús. Ella misma resumió en dos palabras la historia de su breve vida: "sufrir y amar". Supo gozar de las alegrías de la vida, pero supo también ser fuerte en el dolor y generosa en el amor. Entregó su alma a Dios el 12 de abril de 1920 después de hacer su profesión religiosa. Fue canonizada por Juan Pablo II en 1993. Propuesta como modelo a la juventud, es la primera flor de santidad de la nación chilena y del Carmelo Teresiano de América Latina.
Antífona de Entrada
Alegrémonos, llenémonos de gozo, porque el Señor ha amado a esta virgen santa y gloriosa.
Oración Colecta
Dios misericordioso, alegría de los santos, que inflamaste el corazón juvenil de Santa Teresa de Los Andes con el fuego del amor virginal a Cristo y a su Iglesia, y la hiciste testigo gozoso de la caridad aun en medio de los sufrimientos; concédenos, por su intercesión, que, movidos por el Espíritu Santo y revestidos con su fuerza y poder, proclamemos en el mundo, de palabra y de obra, el Evangelio de la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Yo te desposaré para siempre
Lectura de la profecía de Oseas 2, 14-20
Así habla el Señor:
Devastaré su viña y su higuera, de las que ella decía: "Este es el salario que me dieron mi amantes". Las convertiré en una selva y las devorarán los animales del campo.
Le pediré cuenta por los días de los Baales, a los que ella quemaba incienso, cuando se adornaba con su anillo y su collar e iba detrás de sus amantes, olvidándose de mí -oráculo del Señor-.
Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón. Desde allí, le daré sus viñedos y haré del valle de Acor una puerta de esperanza. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor- tú me llamarás: "Mi esposo" y ya no me llamarás: "Mi Baal". Le apartaré de la boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por su nombre. Yo estableceré para ellos, en aquel día, una alianza con los animales del campo, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra; extirparé del país el arco, la espada y la guerra, y haré que descansen seguros.
Palabra de Dios
Salmo 33, 2-11
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores.
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian!
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.
R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!
El objeto de sus pensamientos
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 4, 4-9
Hermanos:
Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. No se angustien por nada y, en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.
Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.
En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.
Palabra de Dios
Hacerse como niños
Aclamación: Mt 5,3: Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 1-4
Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
Palabra del Señor
Oración de los Fieles
El secreto de la santidad de Teresa de Los Andes está "cifrado en una familiaridad con Cristo, presente y amigo; y con la Virgen María, madre cercana y amorosa". Presentamos al Señor, con confianza, nuestras peticiones.
Por la Santa Iglesia:
Por el Papa y los Obispos para que, dóciles a la acción transformadora del Espíritu, estimulen a los fieles con el testimonio de su santidad. Roguemos al Señor.
Por toda la comunidad:
Para que apreciemos el inmenso don de santidad de Teresa de Los Andes y vivamos conformes al ejemplo de vida que ella nos da. Roguemos al Señor.
Por los afligidos y necesitados:
Por los pobres, los que sufren, los enfermos, los encarcelados, los sin trabajo, los angustiados y desesperados, los que han perdido la fe: para que unan su cruz a la de Cristo, como Teresa de Los Andes. Roguemos al Señor.
Por la juventud del mundo:
Para que encuentren en Santa Teresa de Los Andes una amiga y compañera en su caminar. Roguemos al Señor.
Oración final del celebrante
Padre Santo, que diste a Santa Teresa de Los Andes una fuerte y luminosa fe concédenos como ella, descubrir tu mano amorosa a través de todo el acontecer de nuestra vida, y por su intercesión confórmanos en todo a tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Sobre las Ofrendas, Prefacio y Comunión
Oración sobre las Ofrendas
Te pedimos, Señor, que te dignes santificar estas ofrendas y, por la intercesión de santa Teresa (de Jesús de Los Andes) que se ofreció a ti como sacrificio espiritual, concede a tu pueblo los dones de la perfecta reconciliación y de la paz por Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo nuestro Señor.
Porque Él, maestro divino y modelo de perfección, atrajo amorosamente desde su tierna infancia a santa Teresa (de Jesús de Los Andes), para hacerla partícipe de la verdad del Evangelio que ocultas a los sabios y prudentes y revelas a los pequeños del Reino.
Ella, consagrada a la vida de oración en favor de la Iglesia, te ofreció un eximio sacrificio de alabanza y fue testimonio vivo de las riquezas de tu Hijo y del gozo en el Espíritu Santo. Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo.
Antífona de Comunión (Jn 15, 9)
Como el Padre me ha amado, así los he amado yo, dice el Señor. Permanezcan en mi amor.
Oración después de la Comunión
Habiendo recibido los sagrados misterios del precioso Cuerpo y Sangre de tu Hijo, te pedimos humildemente, Señor, que, siguiendo el ejemplo de santa Teresa (de Jesús de Los Andes) te alabemos siempre y te sirvamos con alegría y generosidad en nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Solemne Bendición Final
V. Dios, nuestro Padre, que nos ha congregado para celebrar hoy la fiesta de Santa Teresa de Los Andes les bendiga y proteja y les confirme en su paz. R. Amén.
V. Cristo, el Señor, que ha manifestado en Santa Teresa de Los Andes la fuerza renovadora del misterio pascual, les haga auténticos testigos de su Evangelio. R. Amén.
V. El Espíritu Santo que en Santa Teresa de Los Andes nos ha ofrecido un ejemplo de caridad evangélica, les conceda la gracia de acrecentar en la Iglesia la verdadera comunión de fe y amor. R. Amén.
V. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y les acompañe siempre. R. Amén.
