S: Con la fortaleza que nos proporciona la fe en común, los invito a presentar nuestras intenciones al Señor.
“POR TU HIJO, ESCÚCHANOS SEÑOR”
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Por la Iglesia universal, edificada sobre la fe de los Apóstoles, para que permanezca firme en el anuncio de Jesucristo y sea signo de unidad y esperanza para el mundo, roguemos al Señor.
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Por las autoridades de las naciones, para que encaren los desafíos sociales con sabiduría, humildad y espíritu de servicio buscando siempre el bien común y la justicia, roguemos al Señor.
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Por los que sufren a causa de la enfermedad, la pobreza, la soledad o la falta de fe, para que encuentren consuelo en el amor eterno de Dios y que siempre busquen la paz en la fe de la Iglesia, roguemos al Señor.
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Por nuestra comunidad, para que, como Pedro, reconozcamos a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios vivo, y vivamos con fidelidad el compromiso de nuestra fe, roguemos al Señor.
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Oramos juntos para alcanzar la santidad:
Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén
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Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:
Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.
S: Escucha, Señor, la oración que en esta celebración te presentamos, por Jesucristo nuestro Señor.
