S: Hermanos, confiados en el amor del Padre, que nos llama a dar frutos de justicia, de paz y de fidelidad al Evangelio, presentemos nuestras súplicas a Dios:
“SEÑOR, AYÚDANOS A SER FIELES A TU AMOR”
- Oremos por todo el Pueblo de Dios, para que, fortalecido por la Palabra de Dios, demos abundantes frutos de santidad, justicia y amor, roguemos al Señor.
- Por las naciones y sus gobernantes: para que promuevan la paz, la justicia y el bien común; trabajen por el cuidado de la creación y favorezcan condiciones de vida dignas para todos, roguemos al Señor.
- Por quienes sufren: por los enfermos, los pobres, quienes son víctimas de la violencia, para que encuentren consuelo en el Señor y solidaridad en sus hermanos. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad: para que, alimentados por la Eucaristía y fortalecidos por la experiencia de comunidad, podamos dar los frutos que Dios espera de nosotros, roguemos al Señor.
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Oramos juntos para alcanzar la santidad:
Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén
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Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:
Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.
S: Padre bueno, que has plantado en nosotros la semilla de tu Reino y esperas frutos de vida nueva, acoge las súplicas que te hemos presentado con fe y concédenos perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
