S: Hermanos, animados por la palabra del Señor que nos invita a no tener miedo y a confiar en el Padre que cuida de nosotros, presentemos con fe nuestras súplicas:
“SEÑOR, AUMENTA NUESTRA FE“
- Por la Iglesia, llamada a anunciar el Evangelio sin temor: para que, guiada por el Espíritu Santo, confiese siempre a Cristo ante el mundo con valentía y amor, roguemos al Señor.
- Por los pastores y misioneros que sufren persecución por causa del Evangelio, para que las autoridades de las naciones se abran al don de la fe, roguemos al Señor
- Por los que sufren por el miedo, la violencia o la injusticia; para que los cristianos no nos avergoncemos de nuestra fe, que es urgente anunciar para que el mundo conozca la justicia y la paz, roguemos al Señor
- Por nuestras comunidades, para que vivamos con confianza nuestra vocación de expandir los valores del Evangelio; y para que el Señor nos asista y nos proporcione la sabiduría y el valor que la misión requiere, roguemos al Señor.
- Oramos juntos para alcanzar la santidad:
Padre divino, en nombre de Jesucristo, yo te pido que me concedas, la gracia de hacerme santo. No necesito otra gracia; quiero esta, cueste lo que cueste, y la espero de tu bondad firmemente, ya que Jesús mismo me aseguró que Tú me escucharías. Amén
- Oramos por las vocaciones sacerdotales y religiosas:
Te pedimos Señor que sigas bendiciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones, te pedimos que sean muchos los que escuchen tu voz y sigan alegrando a la Iglesia con la generosidad y fidelidad de sus respuestas. Amén.
S: Padre bueno, que conoces nuestras vidas y nos sostienes con tu providencia, escucha las oraciones de tus hijos y haz que, sin temor, seamos testigos del Evangelio de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
